Una tarde como ésta, en un parque que ha perdido toda su esencia, un saludo, una primera impresión, un frappuccino moka, una larga conversación, una cámara, fotografías, una pequeña caminata, una despedida, la promesa de repetir la tarde, y un olor a café que nunca he podido olvidar y actúa como detonador de recuerdos; una noche, el carro de mi hermano, unas pacífico, la música, Rocío Dúrcal, Susana Zabaleta, Mónica Naranjo, un ..., una memoria USB dañada, un mail en la madrugada, una caricia, muchas conversaciones en el messenger, el blog, las primeras letras, una habitación, un montón de películas, más fotografías, José José, Ely Guerra, Astrid Hadad, más chelas, más plática, un día de pinta, un libro, Guadalajara, un concierto, el teatro Diana, el antro, Lila Downs junto con todas y cada una de sus canciones, una caminata por el centro de Gdl, el regreso, la laguna después de una lluvia, las luciérnagas, las señoras vacas, Julieta Venegas y su Presente, mi cumpleaños, Wall-E, el periódico, el youtube, el Hi5, el Facebook, la funeraria, las tostadas, los tacos, el café malo del OXXO, más chelas, Atequizayan, el centro, el servicio social, el ceneval, En Jirones, la FIL, Anabel Ochoa, CNN, la Marina y el estéreo, una fotografía pequeña y otra grande de Vallarta, un frasquito de arena de Vallarta, la soriana fea, la joya carisima, el puente, un toro de once, el callejón, una lágrima... muchas, una sonrisa, una tontería, un beso, la diosa Zapotlatena, el PJ, la influenza y los disgustos por ella, Colombia, las asesinas, la Cata y sus tetas, Angels in America, muchos mensajes guardados, más cine, más chelas, más conversaciones... ¿Hasta donde continuará?






