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sábado, 17 de marzo de 2012

La canción que se escuchaba en la central de autobuses

Aquella canción de Gloria Estefan (la cual no logro identificar aún) que sonaba en la central de autobuses, fue la detonante para comenzar a sentir la melancolía y nostalgia que me acompañó durante el viaje de regreso a mi ciudad.   

Y es que es tan complicado despedirse de las personas que de un momento a otro se convierten en amigos entrañables, de los que aprendes tanto en tan poco tiempo. 

Fueron casi cuatro día de los cuales aprendí, disfruté y sobre todo, me permitieron tener un panorama que pocas veces había visto. 

Ha pasado una semana, y ya he retomado mi rutina, sin embargo sigue muy presente esa experiencia que vino a recordarme lo que soy, lo que quiero y lo que debo ser. 

miércoles, 4 de enero de 2012

Recuperando...

Inició nuevo año, y sigue tratando de recuperar aquellos fragmentos que ha perdido. Ahora se ve y parece que reconoce muy poco de lo que era. Piensa una y otra vez, y no logra saber qué fue lo que pasó, qué es lo que pasa. 

Tanto tiempo evitando convertirse en aquella persona que siempre ha rechazado... y ahora, esa es a la única que se hace presente con sus innumerables inseguridades y frustraciones, con su voz apagada y sin ánimo, con el silencio que se consume por dentro. 

Pero sigue intentando...

viernes, 28 de octubre de 2011

Mi sexo, mi pudor y mis lágrimas.

Ayer domingo vi por cuarta o quinta ocasión, no recuerdo con exactitud, esta película. Y bueno, también tengo que agregarle las innumerables veces que sólo he visto fragmentos de la cinta.

Cuando se estrenó yo tenía 13 años, motivo por el cual nunca pude verla en el cine. Ya ven eso de la clasificaciones que impiden que un puberto las vea.

No recuerdo cuántos años tenía cuando la vi por primera vez, sólo recuerdo que la historia de esos seis personajes me gustó mucho, tan caóticos, irónicos, hilarantes, sinceros, tan fuertes y a la vez débiles. Y donde todas esas características giran en medio de esas tres palabras Sexo, Pudor y Lágrimas. 

Y es justo esa última palabra del título la que describe lo que sucedió cuando terminé de ver la película en esta ocasión. ¿Qué pasó? No lo sé. Pero es la primera vez que esta historia me ha tocado un hilo sensible y que ha sido imposible contener ese sentimiento que te llevan a las lágrimas.

Tal vez la serie de situaciones por las que había estado pasando las vi reflejadas en esta cinta, sin embargo sería demasiado explicar cuáles fueron. Lo único que me queda por decir es que la película ya pasó a ocupar un lugar importante en mi numerosa lista de películas favoritas.

martes, 21 de junio de 2011

Historia incompleta

No porque dejó de ser niño debiste soltarle la mano. Tuviste que haberla sostenido como cuando se dormía al lado tuyo en aquella improvisada cama hecha de cojines. Es lo que más disfrutaba cuando te tenía en casa, Pero no, te olvidaste de seguir a su lado.
Ahora los años te han vuelto viejo y melancólico, que sólo se hace evidente cuando te embriagas. Y es cuando pareciera que intentas recuperar esos años que perdiste por culpa de la locura, la estupidez, o lo que haya sido, pero que simplemente no te dejó seguir con él...

lunes, 3 de mayo de 2010

La voz de un ogro.

Ahí está de nuevo, sentado, viendo la televisión tranquilamente sin la menor idea de lo que viene, no hay algo que le avise, que lo ayude a prepararse, pero tal vez sea mejor así, pues eso sólo aumentaría la ansiedad que está apunto de llegar, esa que tantas veces ha sentido y que lo ha dejado más de una vez con el cuerpo trémulo.
Hace tanto tiempo que no tiene esa sensación, pero aquí comienza, escucha aquel sonido que lo compara con la voz de un ogro, nunca ha escuchado a uno, pero la imagina gracias a las descripciones que los cuentos le han hecho. El sonido, ahora convertido en voz de ogro, se hace más fuerte, más intensa, y ahora las distingue, se vuelven nítidas, sí, son palabras que salen como golpes llenos de furia. Pero él, que continúa viendo la televisión, aunque sin poner mayor atención, no encuentra motivos del por qué la voz no deja de exhalar esas palabras, esos gritos. Sabe que no van dirigidos a él, pero eso no evita que tiemble su cuerpo entero, que su corazón se acelere como si fuera a desprenderse del pecho, intenta hablar, amainar aquella lluvia de golpes que surgen de la boca de aquel ogro, pero no puede, ¿quién haría caso a alguien como él?, su voz no es fuerte, y ahora que intenta hablar no consigue más que emitir un sonido tembloroso, quebrantado por la fragilidad que le imponen las lágrimas.
Una nueva voz se escucha al fondo, no sabe quien es, tal vez su imaginación lo lleve a creer que es otro personaje de cuento, pero no lo hace, la angustia no lo deja usar ese recurso. La voz se escucha de nuevo, haciéndose notar entre la del ogro hasta conseguirlo, parece que tranquiliza a aquel monstruo, pero él ya no sabe, esta confundido, angustiado, exaltado, con la ansiedad desborda por todos lados.
Parece que todo termina, ya no se escucha ninguna voz, todo está tranquilo, pero volteo y él aún está frente al televisor, ahora ya ni siquiera la ve, su mira esta perdida, sigue templando como si estuviera en un frío invernal. Lo veo indefenso, tan vulnerable, tan lastimado, las palabras que ahí fueron lanzadas nunca fueron dirigidas a él, pero alcanzaron a tocarlo, a lastimarlo, a golpearlo. Quisiera caminar hasta él, abrazarlo, intentar aliviar las heridas que no se ven, pero que están más presentes que nunca, pero no lo alcanzo, mis pasos, por más rápidos que los dé, no son suficientes para llegar hasta donde él se encuentra y mis brazos sólo quedan extendidos sin poder abrazarlo. Desisto de mi en vano esfuerzo. Y ahora lo único puedo hacer es mirar como aquel niño, asustado, lleno de lágrimas, se queda sentado, solo, sin nadie que lo pueda consolar, justo enfrente de aquel aparato que no hace más que mostrar su indiferencia.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Un año más.

Un año más para contar, un año más para recordar, un año más para olvidar, un año más y de nuevo me encuentro aquí, sentado, escribiendo, tratando de resumir en unas cuantas líneas lo que se llevó y lo que dejó este año que termina, pero lo único que consigo es atraer a la melancolía, esa que conozco a la perfección.
Sigo tratando de recordar cada detalle de este año pero son tantos que de seguro olvidaré algunos. Mejor dejaré que ya muera el año, que se deshaga como papel en el agua, como azúcar diluida en café, pues ya dio todo, ya dejó su huella.
¡Hasta siempre, 2009! Y una vez más, gracias por todo.

sábado, 31 de octubre de 2009

Adiós

No di cuenta en que momento llegaste, desperté una mañana y ya estabas ahí, no hubo nada que me avisara, que me advirtiera que estabas aquí. Tal vez por eso me tomó por sorpresa lo que habrías de traer contigo. Ahora sólo queda los recuerdos como los únicos rastros, las únicas evidencias de que tus horas pasaron por aquí.

Agradecerte o reprocharte son las dos opciones que tengo, pero me quedaré con el agradecimiento pues abriste mis ojos, mostraste mis errores, borraste mis miedos y me sacudiste para que reaccionara ante mi descuido.

Ahora ya te consumes con cada segundo que transcurre. Ya sé que volverás pero esta vez estaré prevenido para que no vuelvas a ser una sorpresa más en el camino.


Adiós Octubre.

lunes, 24 de agosto de 2009

De nuevo a la Universidad

Sí, hoy es mi regreso a la universidad, en una nueva carrera, con nuevos compañeros, nuevos maestros, nuevas expectativas.
Muchos, seguramente, seguirán preguntándose que diablos hago ahí, si esta vez será la buena, pero ellos son lo de menos, lo importante es en lo que yo crea y quiera. Eso si, es más la gente que sigue creyendo en mi, a pesar de todo, y eso no hay forma de agradecer.
Hoy comienza hacerse realidad una parte importante de mi vida.

lunes, 8 de junio de 2009

La Decisión.

Vaya! No me había dado cuenta que tan rápido pasó un mes, y yo no me he dado el tiempo para escribir de tantas cosas. La influenza ya no es la noticia en los periódicos ni en los noticieros, todo ha vuelto a la normalidad, los niños ha regresado a la escuela, los bares ya abren otra vez, ya se puede disfrutar de nuevo del cine, ya todos se olvidaron del cubre bocas, y de que se tienen que lavar cada 5 minutos, ya se puede abrazar y besar de nuevo. Las primeras lluvias ya han caído en la ciudad, aunque sólo haya sido por una semana, ahora vuelve el calor, pero más agresivo. Las campañas de los diferentes candidatos siguen, y ahora el tema es la anulación del voto (cosa con la que no estoy de acuerdo). Y yo, sigo en mi curso, a un mes de terminarlo. Y ahora la decisión a llegado, me contratan o no me contratan, decido quedar o no.


Pues si, la decisión ya fue tomada hoy. Me quedo, no se cuanto tiempo, pero lo intentaré, algo bueno tendrá que salir. Tal vez sea el inicio de una nueva vida, esa que siempre he querido, que me hará independiente y libre. Venga lo que tenga que venir...

miércoles, 15 de abril de 2009

Mañana inicio

Mañana comenzaré el curso de dos meses de capacitación, en el que debo de aprender y sobre todo demostrar que soy lo suficientemente bueno para que al final me contraten. ¿Qué no se supondría que la alegría debería estarme invadiendo y poniendo una sonrisa en el rostro? Pues no, no es así. Y no, no es que me guste estar sin hacer nada ni tampoco que tenga flojera, al contrario. Tal vez me sienta así, porque sé que lo único seguro serán los dos meses de capacitación y después es incierto si seré uno de los contratados. Así que no puedo cantar victoria todavía, y decir que ya tengo trabajo.
Pero sé que de todo esto, algo muy bueno saldrá, comenzando por el cambio de rutina que tendré. Además será la oportunidad de tener en otra cosa que distraer mi mente y dejar de pensar tanta estupidez. Ya veremos que pasa...
Nota aclaratoria. Estoy contento, pero no como yo quisiera.

jueves, 9 de abril de 2009

Mi semana santa

Jueves Santo. Comienza la semana santa, y con ello comienzan mis días de aburrimiento, de estar encerrado en casa, mientras muchas personas disfrutan de paseos, viajes a la playa, a otra ciudades, a cualquier otro lugar para salir de la rutina. Me levanto a la misma hora de siempre, desayuno. Hoy mi hermano me acompaña, no fue a trabajar, nos ponemos a limpiar la casa, (pues, mi mamá también anda de vacaciones) salimos a comprar la comida. Regresamos, preparamos el pescado y la ensalada, comemos, limpiamos la mesa y el resto de la tarde solo perdemos el tiempo. Yo veo una película, La Vida es Bella, no la había visto a pesar de que ya me la habían recomendado, termino de verla, me ha gustado lo suficiente como para anotarla en mi lista de películas favoritas. Llega la noche, salgo con mi hermano al centro, entramos a la catedral, caminamos hasta el templo de la Merced, hay mucha gente, nos impacientamos (los dos siempre hemos tenido muy poca paciencia cuando se trata de las multitudes jeje, que exagerado soy!). Entregamos la película en el videocentro, vamos a plaza Zapotlán por un café, terminamos comprando un chocolate frío. Regresamos a casa, cenamos, veo la televisión, se hace más tarde, pero decido ver otra película. Esta vez, Encrucijadas, se suponía que la vería para si yo le entendía, pero la verdad es que me ha dejado confundido el final. Aun con ese detalle, muy buena película, también se va a mi lista. No recuerdo que hora es, sólo se que es tarde, pero todavía tengo ganas de leer, aunque sea un rato, y después a dormir.
Viernes Santo. Despierto a la misma hora, aunque todavía tengo sueño. Me levanto, tengo la misma rutina del día de ayer, con la diferencia de hoy habrá comida familiar y no es necesario ir a comprar nada. Mientras se llega la hora de la comida, me conecto un rato para checar mis correos, ver quien esta conectado para platicar, casi no hay nadie, de seguro todos andan de vacaciones. Busco información de la película que vi ayer, espero entender un poco, leo pero no encuentro información que realmente me ayude. Dos treinta de la tarde, es hora de ir con la familia, antes, pasamos a Soriana. Buscamos algo para llevar, tal vez unas cervezas, digo yo, pero mi hermano dice que mejor un vino tinto. Ok, me parece perfecto. Llegamos a casa de mi abuelo, ya están todos mis tíos y mis tías, la mesa en el patio llena de comida, al fondo los gritos de mis primos y sobrinos, todos juegan, por un instante me llega una nostalgia, recuerdo mi infancia, yo también jugué, reí, corrí por esa casa llena de recuerdos. Regreso a la realidad, me tomo una cerveza, dos, tres. Abren la botella de vino tinto, me tomo un vaso, sigo comiendo, es día de comer hasta más no poder (cada viernes santo es lo mismo con mi familia jaja). Me siento lleno, ya no como más, sigo tomando vino tinto, disfruto de la plática de mis tíos, de sus chistes, de sus tonterías, de sus bromas, de las burlas que se hacen unos a otros. Yo sigo tomando vino, me doy cuenta que soy el único que bebe de la botella. Ya no más, si sigo tomando me pondré borracho. De tan bien que la he pasado, no me doy cuenta que ya es tarde. Regreso a casa con mi hermano, a las 2100 hrs. será la procesión del silencio, nunca he visto una, quiero verla. Llegamos puntuales, vemos la procesión, es pequeña, pero me agrada. Volvemos a casa, voy ansioso, necesito llegar a conectarme, es urgente, es necesario. Llegamos, me conecto, y ahí esta todavía, platicamos un rato, nos despedimos. Me desconecto, no hay nada más que hacer aquí. Veo la tele un rato, me acuesto un poco más temprano pero no para dormir, sino para leer un rato, se hace tarde, es hora de dormir otra vez.
Sábado Santo. Hoy, despierto un poco más tarde de lo común, la mañana es tan rutinaria como tantas otras, hoy todo es más aburrido. No pasa gran cosa, por un momento me siento desesperado, enfadado. Se llega la hora de comer, después me duermo un rato. Por la tarde, me baño y decido ir por el periódico hasta el centro, pero decido irme caminando. Las calles están tranquilas, como rara vez lo están. En el trayecto, escucho el canto de las aves, veo una familia volando un papalote desde la azotea de su casa. Volteo a ver el papalote y de nuevo los recuerdos de mi infancia me invaden. Sigo caminando, se puede escuchar el aire que juega con las hojas de los árboles, las calles siguen estando relativamente solas. Paso por videocentro y entro a buscar alguna película para verla más tarde. Rento El Niño con el Pijama de Rayas. Ahora me dirijo al centro, me topo con un profe de la escuela, lo saludo, comentamos algunas cosas, me despido y sigo mi camino, voy y busco el periódico, doy una vuelta al centro. Realmente no hay mucho que hacer o ver, mejor regreso a mi casa. Camino hasta la parada del camión y veo a mi hermano, corro para alcanzarlo, me subo al carro. En mi casa, tampoco hay mucho por hacer. Decido ver de una vez la película, esta vez no puedo conectarme, mi hermano esta ocupando la computadora, me estréso un poco, porque no podré platicar hoy contigo. Sigo viendo la película, se termina algo tarde. Otra más que va mi lista. Me acuesto, es tarde, pero tengo la necesidad de leer, el libro que leo me tiene un tanto atrapado. Esta vez leo más de lo normal, cuando me doy cuenta ya son las 03:00 am, mejor me duermo ya.
Domingo de Pascua. Me levanto después de las once, desayuno, es un día bastante aburrido. Transcurren las horas rápido (algo a mi favor). Lavo mi ropa, me doy cuenta que esta vez no será la excepción, de nuevo manche mi ropa con una playera de color. De nuevo llega la hora de la comida, hoy no están todos mis tíos. Comemos y regresamos a casa, veo una película más, esta vez, La Vida en Rosa, ya la había visto, pero no importa, es una excelente película. La disfruto bastante, aunque dura más de dos horas, se me pasan volando, no las siento (me siento contento porque regresas, pero saber que estás triste, me pone también de la misma manera). Termina, tengo sueño, presiento que sino me recuesto un rato, me dolerá la cabeza. Despierto a las 21:30, salgo a comprar la cena con mi hermano, esta vez cenaran con nosotros, mi otro hermano, mi cuñada y mi sobrino. Ya son más de las doce, el dolor de cabeza si me llegó. Ya me acostaré, pero antes leeré de nuevo, no puedo dejar ese libro, la verdad me ha atrapado, hay tanto que decir de ese libro y de lo que me hace sentir y pensar, pero no lo haré aquí. Ahora sólo sé que quiero dormir, porque mañana cuando despierte, mi mamá habrá llegado, tu habrás llegado y eso me hace feliz.
Nota. Noche y día he pensado en ti, te he extrañado. En cada rincón de estos cuatro días has estado tu, tan presente como nunca.

jueves, 12 de marzo de 2009

Vicky Christina Barcelona

Vicky Christina Barcelona fue una película que espere trajeran al 'grandioso' cine de nuestra ciudad, pero nunca llegó, para mi fortuna no tuve que esperar mucho. La semana pasada, no recuerdo que día, me encontré que en videocentro ya estaba. Inmediatamente entré a buscarla, no la encontré ese día, pero al siguiente sí.
Llegué a mi casa, la puse en el dvd y me dispuse a verla. La película me pareció muy buena. Es una comedia muy bien aderezada con el drama, con excelentes actuaciones, escenarios bellisimos de España y con un soundtrack maravilloso. Pero lo mejor de ésta, son los personajes, tan ligeros, agradables y con los que fácilmente uno se pude identificar. Tal vez digo esto último, porque por primera vez me sentí identificado y reflejado en uno de los personajes.
Christina (el personaje que interpreta Scarlette Johanson) es una actriz, una mujer aventurera, que no tiene definido que es lo que quiere en su vida, pero si sabe lo que no quiere. Bueno, no comentare mucho acerca de la historia, pero lo que si puedo decir, es que con éste personaje es con el cual me sentí identificado. Hay una parte en la película, en que ella dice que sabe apreciar una pintura, una buena canción, el arte, pero que ella no tiene el talento para hacer algo así, lo cuales es una lastima porque ella siente que tiene mucho que expresar.
Cuando vi esa escena, me puse a pensar: ¿Cuántas veces me he sentido igual? ¿Cuántas veces he apreciado una bella pintura, una hermosa fotografía, una excelente canción? ¿Cuántas veces he sentido que tengo mucho por decir y expresar? Pero también, ¿Cuántas veces he sentido y creído que yo no tengo el talento? Al final, Christina, se da cuenta que siempre a tenido talento, pero que su inseguridad no ha permitido que se desarrolle. Pero, yo, sigo pensando lo mismo, ya veremos como termina mi historia.

domingo, 1 de marzo de 2009

La última de febrero.

Una semana más que termina, la última de febrero. Ésta semana fue distinta a las anteriores que van del año. Y es que, a pesar de que las cosas han mejorado, ese sentimiento de tristeza, pero sobre todo de vergüenza no ha desaparecido del todo. Sigue estando ahí, molestandome, no con la misma insistencia de hace algunos días, pero sigue estando presente.
Yo sé que las cosas volverán hacer como hace unas semanas, pero me es inevitable sentir un poco de frustración, pues tuvieron que pasar algunos meses para que las cosas y mi estabilidad emocional estuvieran, como lo estaban hace un para de semanas, y ahora es un retroceso que me lastima un poco. Y mientras sigo haciendo lo posible por estar completamente bien, tengo que seguir lidiando con eso de conseguir trabajo. Pues la posibilidad que tenia de entrar a trabajar en IEPC, se desvaneció el día de ayer, al revisar los resultados y ver que yo no estaba en la lista de las personas que serán contratadas. Total, ésta semana continuare buscando trabajo, tratando de que todo mejore y esperando que esos sentimientos feos me dejen en paz de una vez por todas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Negativo, pero feliz.


R: Gracias por estar ahí hoy. Gracias por estar siempre ahí.
Si, así es, hoy terminó todo. Hoy terminó de morir el pasado, hoy dejé atrás el cuerpo desgastado, me alejé aun más de ese precipicio. Mis manos, esas que un día se ensuciaron en el fango, vuelven a estar limpias. Y ahora, ya sólo queda un vago recuerdo de la estupidez, un aprendizaje y un cariño, que apesar de todo, se mantuvo firme y comprensible.
Simplemente estoy feliz de ser tan NEGATIVO!

sábado, 27 de diciembre de 2008

Navidad sin emoción

La reunión de toda la familia, la cena, los regalos, los abrazos y muchas cosas más, es lo que desde niño, me ha emocionado de la navidad. Pero tal parece que este año no fue así. Era 24 de diciembre por la mañana, desperté sabiendo que tenia mucho por hacer, pero la emoción de otros años no había llegado.
Mi día comenzó por el desayuno (antes que nada hay que comer), después continué envolviendo regalos, que una noche antes ya había iniciado. Doce del día y tenia que llegar a la cita acordada para mi corte de cabello, y como siempre, perder una hora ahí. Regresé a mi a casa para inmediatamente salir a la calle con mi hermano, esta vez, a comprar el regalo de intercambio que cada año se hace con mi familia. Tardamos más de dos horas en buscar un regalo para la persona que me había tocado en dicho intercambio, sin encontrar nada aún. Pero ya hacia hambre y había que volver a casa para comer, descansar un rato y salir a buscar de nuevo el regalo.
Comí, descanse veinte minutos y comencé a envolver regalos, OTRA VEZ. 17:30 hrs. de nuevo a la calle, pero en esta ocasión a Plaza Zapotlán. Cerca de dos horas y después de dar más de 10 vueltas a la plaza, por fin, encontré el regalo, ahora había que comprar más cajas y más papel para los regalos. Llegué a casa a envolver MAS obsequios, pero no solo faltaba eso, tenia que hacer la ensalada de manzana que acompañaria la cena. Mi mamá me ayudo a partir las manzanas. Tal vez pensó que no alcanzaría a terminar todo. La ensalada quedó rica, pero tenia que continuar con los regalos.
21:15 hrs. todos lo regalos estaban listos. Veinte malditos regalos tuve que envolver, regalos que serían para el intercambio, para mis sobrinos y para mis papás. Envolturas que en menos de un minuto ya estarían en la basura. Terminé odiando las cajas, la cinta adhesiva y los papeles de regalo, pero al final, me sentía bien por ser parte de esa ilusión que los niños tanto disfrutan en esta fecha, y me refiero a esa ilusión de creer que realmente el Niño Dios es el que trae los regalos, esa con la que yo crecí y que disfruté.
Al terminar con los regalos, ahora solo hacia falta darme un baño, que bastante falta me hacia. Eran después de las diez de la noche cuando llegué a la casa de mi abuelo, ya estaban algunos de mis tíos, sobrinos y primos. Ahora teníamos que esperar a que llegaran todos para comenzar el intercambio, pero mientras aprovecharíamos para cenar y disfrutar de ese rico lomo relleno que mi mamá cocinó. Luego vendría el intercambio de regalos de los niños, y justo a la media noche el abrazo para desearnos una feliz navidad. Ese abrazo que de nueva cuenta tomaría un toque de nostalgia, pues el abuelo todavía hace un año estaba con nosotros.
Entre risas, bromas, y abrazos fue como se realizo el intercambio. Este año, recibí una sudadera, que realmente me gusto. La noche no terminó ahí, mi papá, como en casi toda reunión familiar, se pondría a tocar la guitarra y a cantar.
Después del largo día, me sentía cansado, con dolor de espalda y con mucho sueño, así que la noche terminó temprano para mi. Dormí, descansé, pero me levante por la mañana para descubrir un dolor de cabeza que duraría hasta la noche, y el cual sería uno de varios malestares que los provocaban mi garganta y anginas inflamadas, y que hasta el día de hoy que escribo estas lineas, aún continúan inflamadas.
Y así, fue como transcurrió mi día de Noche Buena y mi Navidad. Mentiría si dijera que no disfruté de los dos días, pero no fue la misma emoción de años anteriores, no sé que pasó. Lo que si llegó, fue una nostalgia muy fuerte al recordar las navidades cuando yo era un niño. No es la primera vez que pasa, pero por lo menos este año solo duró un instante.
KiKo...
'Una navidad más, pero con la diferencia que esta vez, tu estás en mi vida. Gracias'

lunes, 27 de octubre de 2008

'Hoy apasionado pero quieto'

'Hoy apasionado pero quieto'

Creo q esa son la palabras que mejor me definen en este momento de mi vida. Pues aun no se donde quedaron todas esas pasiones que según yo tenia, ni en donde se han quedado todos mi sueños, mucho menos en que parte del camino las perdí. ¿Será que deje de creer en mi? ¿Será que me estoy dando por vencido? ¿O será que simplemente he perdido la pasión que creía tener?
No se lo que pasa, cada día que termina es más la frustración que siento, cada día lo siento como un día perdido y la verdad ya no se que hacer. Y lo peor es que ya no siento que sea el mismo de antes. Ahora solo espero poder recuperar todo lo que permití que se perdiera.
KiKo...
"¿Y si ya nunca más puedo recupera la pasión? Tengo miedo de quedar en la mediocridad"

jueves, 4 de septiembre de 2008

Cada día lo conté...

Cada día lo conté desde que te conocí, y así,
tu te convertiste en las horas que marcaban mis pasos,
los días que conformaban mis semanas,
las semanas que morían con los meses y así,
aun estando a millones de tiempo atrás,
te convertiste en lo mejor de mi vida,
en una razón más para subirme al mundo
y no dejar que me tumbara al piso.
Ahora tengo que dejarte ir,
a pesar de que en mi mente te estoy deteniendo
y aunque mi latir se vuelva más lento.
No se si algún día me perteneciste o si yo te pertenecí,
pero me basta con saber que fui parte de esa vida
llena de amor y alegría.
Ya solo me queda pedirte,
que seas feliz hoy y toda la vida,
realiza todos tus proyectos, alcanza tus metas,
y conviertete en lo mejor de lo mejor (que tu sabes que lo tienes todo para lograrlo).
KiKo...
No me despido, solo te agradezco todo...