viernes, 7 de octubre de 2011

The real thing

Para ti



I've seen your face a thousand times
Have all your stories memorized
I've kissed your lips a million ways
But I still love to have you around

I've held you too many times to count
I think I know you inside out
And we're together most days
But I still love to have you around

And you're the one I want and it's not just a phase
And you're the one I trust, our love is the real thing

Don't go away
My love (my love)
I want you to stay
In my life
Don't go away
My lover (my love)
I'm happiest when we spend time

You're a salty water, ocean wave
You knock me down, you kiss my face
I know the storms will always come
But I still love to have you around

Heavens knows what will come next
So emotional, you're so complex
A rollercoaster, built to crash
But I still love to have you around

You're the one I want and it's not just a phase
You're the one I trust, our love is the real thing

Don't go away
My love (my love)
I want you to stay
In my life
Don't go away
My lover (my love)
I'm happiest when we spend time (it's only you and I)

It's you there when I close my eyes
And you in the morning
I never thought you'd still be mine
Or I'd really need to have you around

Don't go away
My love (my love)
I want you to stay
In my life
Don't go away
My lover (my love)
I need you, you're my love supply

Don't go away
My love (you're my love supply)
I want you to stay
In my life (every day, every night)
Don't go away
My lover (you're my love supply)
I need you, you're my love supply

domingo, 10 de julio de 2011

Tan oportunistas que ante el menor resquicio de melancolía llegan así, sin avisar, sin poderlas detener. Y así llegaron hoy.

sábado, 2 de julio de 2011

A marchar con las putas

Hace unos días me encontré con la sorpresa de que un pequeño escrito que hice, un intento de una columna de opinión, estaba contemplado para ser publicada en La gaceta del Cusur. Pero mi sorpresa fue mayor cuando me dijeron que ya estaba publicada y que la edición ya estaba impresa. Aquí se las comparto.


A marchar con las putas

Contra la misoginia y la violencia de género

El año está lleno de marchas, y el mes de junio destaca especialmente por las de la diversidad, es decir la marcha gay, y la de los ciclistas desnudos, pero hubo otra que tiene un nombre muy peculiar, La marcha de las putas. Tranquilas, hormonas masculinas, esa convocatoria no tiene nada que ver con el oficio de las sexo servidoras. Esta marcha, que se realiza por primera vez en México, emana de un movimiento surgido en Canadá, luego de que el policía Michael Sanguinetti afirmara, durante una conferencia de seguridad, que las mujeres no deben vestirse como putas. Esto desembocó en una manifestación de más de 3 mil personas, donde no sólo se encontraban mujeres, sino también hombres.

Desde entonces la marcha se ha realizado en distintos puntos del planeta: Montreal, Sacramento, Nueva York, Londres, Amsterdam, Australia, y en esta ocasión en varias ciudades de nuestro país.

Como ya se dijo, el movimiento no tiene nada que ver con las prostitutas, se trata de poner oposición a la misoginia y la violencia de género, de evidenciar la cultura machista, en la que se tiende a culpar a la víctima por ser la "incitadora" y no al violador o al agresor. El asunto no queda ahí, pues la iniciativa también trata de reivindicar el derecho de las mujeres a vivir sin ningún tipo de estereotipo.

El movimiento tiene como bandera un pequeño manifiesto que reza así:
"No, significa no"
-Si nos ponemos medias de red y tacones de aguja: no, significa no.
-Si la apertura de mi falda sube hasta mi muslo: no, significa no.
-Si en cualquier momento decides no consumar el acto sexual: no, significa no.
-Si me pongo una borrachera marca noseasuste: no, significa no.
-Si ella baila de forma sensual: no, significa no.
-Si el escote de su vestido es épico e invitador: no, significa no.

Así que mujeres, salgan a marchar en minifalda, escote, tacones o como quieran, pero respondan a este llamado, exijan sus derechos.


Da click aquí para ver la versión electrónica

miércoles, 22 de junio de 2011

Cuando yo muera...

... un roble quiero sobre mi tumba, o mejor una parota para que sus inmensas proporciones sean mi lápida. Y no, no quiero que me encierren en una caja de madera, quiero que mi cuerpo toque la tierra, que poco a poco se vaya integrando a ella y así convertirme en parte de este mundo. 
No quiero que cuando me visites me lleves flores, mejor guarda tus lágrimas para que con ellas riegues ese árbol y yo pueda saciar mi sed a través de sus raíces.
Y cuando me extrañes, no olvides que ese árbol soy yo, y siempre estaré ahí.
 

martes, 21 de junio de 2011

Historia incompleta

No porque dejó de ser niño debiste soltarle la mano. Tuviste que haberla sostenido como cuando se dormía al lado tuyo en aquella improvisada cama hecha de cojines. Es lo que más disfrutaba cuando te tenía en casa, Pero no, te olvidaste de seguir a su lado.
Ahora los años te han vuelto viejo y melancólico, que sólo se hace evidente cuando te embriagas. Y es cuando pareciera que intentas recuperar esos años que perdiste por culpa de la locura, la estupidez, o lo que haya sido, pero que simplemente no te dejó seguir con él...

miércoles, 19 de enero de 2011

Rescatando

Sigo intentando rescatar este espacio sin conseguirlo del todo... No sé que pasa, no sé si he perdido las ganas de escribir o si simplemente no me atrevo a hacerlo... Tal vez no alcancen las palabras para decir tantas cosas... Quizá la memoria a comenzado a jugarme chueco, y las reminiscencias no son suficientes para completar cada historia...

domingo, 5 de septiembre de 2010

¿Que te cuente una de mis historias? Tal vez en otro momento, hoy no tienen cabida. Deja que hoy el narrador sea la vida, pues parece que está ansioso, no para de contar sus historias. Debo admitir que algunas ya las he escuchado, otras son nuevas, otras, simplemente me han tomado por sorpresa. Mañana, quizás, las volveré a contar. Hoy las historias no las cuento yo, hoy la vida es el narrador, cuenta y cuenta, y vuelve a contar sus historias que algún día habremos de entender.

lunes, 2 de agosto de 2010

La Feria.

Hace unas semanas leí La Feria de Juan José Arreola. Mi único contacto anterior con esta obra había sido con aquel pequeño fragmento que se encuentra o se encontraba en los libros de texto de la primaria, no sé de que grado. Y debo admitir que en aquel tiempo le tomé poca importancia, a pesar de que la maestra que tenía en ese entonces, nos platicaba que el autor era aquel zapotlense de sombrero y capa que viajaba en moto por la ciudad. La verdad es que yo nunca tuve la oportunidad de ver a aquel personaje, pero sí escuchar hablar mucho acerca de él, sobre todo después de su fallecimiento.

Y así pasaron varios años, hasta hace unos meses que comenzó mi interés por La Feria. Y agracias a un amigo el libro llegó a mis manos. No lo leí inmediatamente, tuvo que esperar su turno en mi lista de libros por leer. Y bueno, la verdad es que me llevé una gran sorpresa, la obra es un fiel retrato de Zapotlán el Grande, con personajes reales que gracias a Juan José Arreola se convierten en personajes clásicos del realismo mágico. Y a mí, como zapotlense, me fue inevitable tratar de ubicar algunos personajes, algunos sitos descritos ahí, algunas leyendas que son parte de la historia de esta ciudad. Leerlo fue escuchar a mis abuelos, a mis tíos platicar sus anécdotas de cuando fueron niños, jóvenes.
Pero dentro del libro hubo un fragmente en particular que me gustó mucho, y del cual no tengo la seguridad de si se trata de una verdadera leyenda de Zapotlán o de una creada por Juan José Arreola. Aquí abajo se las dejo.

Juan Tepano, primera Vara, anda contento y dice versos y dichos viejos. Pedazos de pastorela. Luego da unos pasos de danza de sonajero. Y viendo que Layo apunta a un cuervo con su escopeta, le llama la atención.

Juan Tepano, primera Vara, anda contento y dice versos y dichos viejos. Pedazos de pastorela. Luego da unos pasos de danza de sonajero. Y viendo que Layo apunta a un cuervo con su escopeta, le llama la atención.


Los cuervos van volando por los sembrados al ras de los surcos. Graznan. Se paran y picotean la tierra como buscando algo.


—A los cuervos no les tires, Layo. Nomás espántalos. Son cristianos como nosotros y no les hacen daño a las milpas. Nomás andan buscando y buscando entre los surcos. Buscan los granos de maíz. Como que se acuerdan de dónde los enterraron, pero luego se les olvida.


Es la hora de comer y la cuadrilla está alrededor de las brasas, calentando el almuerzo. Quién echa a la lumbre un tasajo de cecina y quién un pedazo de pepena, para alegrar las tortillas. Comen despacio a la sombra de un tacamo, mientras los bueyes van al aguaje y sestean.


—Nomás espántalos, pero no les tires. Los cuervos son como tú y como yo. Andan arrepentidos buscando y buscando lo que se comieron por el camino, cuando venían volando en la noche con su grano de maíz en el pico. Pobres, no tienen la culpa de haber caído en la tentación. Ustedes ya no se acuerdan, pero los cuervos trajeron otra vez el maíz a Zapotlán, cuando nos lo quitaron las gentes de Sayula, de Autlán, de Amula y de Tamazula. Todos vinieron y nos quitaron el maíz. De pura envidia cíe que aquí se daba mejor que allá. Aquí se da mejor que en todas partes y por eso nuestra tierra se llamaba Tlayolan, que quiere decir que el maíz nos da vida. Pero los vecinos nos hicieron guerra entre todos. Nos quitaron primero la sal y luego se llevaron las mazorcas, todas, sin dejarnos ya ni un grano para la siembra. Y nos cercaron el llano, guardando todos los puertos para que nadie pudiera pasar. Y entonces Tlayolan se llamó Tzapotlan, porque ya no comíamos maíz, sino zapotes y chirimoyas, calabazas y mezquites. Andábamos descriados, ya sin fuerzas para la guerra. Pero tuvimos un rey y su nahual era cuervo. Se hacía cuervo cuando quería, con los poderes antiguos de Topiltzin y Ometecutli. Se hacía cuervo nuestro rey, y se iba a volar sobre los sembrados ajenos, entre los cuervos de Sayula, de Autlán, de Amula y de Tamazula. Y veía que todos tenían el maíz que nos quitaron. Y como su nahual era cuervo, supo que los cuervos buscan y esconden las cosas. Y con los poderes antiguos de Topiltzin y Ometecutli, nos enseñó a todos para que nos volviéramos cuervos. Y un año limpiamos las tierras, que todas estaban llenas de chayotillo, de garañona y capitaneja. Limpiamos y labramos la tierra, como si tuviéramos maíz para sembrarla. Y cuando comenzaron las lluvias, ya para meterse el sol, nos hacíamos cuervos y nos íbamos volando para buscar el maíz que sembraban las gentes de Sayula, de Autlán, de Amula y de Tamazula. Volvíamos cada quien con su grano en el pico, a esconderlo en la tierra de Zapotlán. Pero como nos costaba mucho trabajo encontrar las semillas y todos teníamos ganas de comer maíz, nuestro Rey Cuervo dijo que los que se tragaran el grano por el camino, se quedarían ya de cuervos, volando y graznando entre los surcos, buscando para siempre el maíz enterrado. Y muchos de nosotros no se aguantaron las ganas y se tragaron el grano en vez de sembrarlo en nuestra tierra. Y ya no volvieron a ser hombres como nosotros...


—No les tires a los cuervos, Layo, con tu escopeta. Ellos trajeron otra vez el maíz a Zapotlán. Y los que cayeron en la tentación, no tienen la culpa. Querían comer otra cosa, y ya estaban hartos de zapotes, de chirimoyas, calabazas y mezquites. Por eso andan volando todavía por los campos.


—Cuando vieron que nosotros cosechamos maíz sin sembrarlo, porque no teníamos semilla, y ellos sembraban y no se les daba, las gentes de Sayula, de Autlan, de Amula y de Tamazula hicieron la paz con nosotros y nos dejaron ir por la sal a las lagunas de Zacoalco...


Este año, Juan Tepano, primera Vara, anda contento como si a él y a los suyos ya les hubieran devuelto la tierra. Canta pedazos del Alabado y dice versos y dichos viejos. Da unos pasos de danza. A la hora de comer cuenta un cuento. Y al ver que un cuervo pasa graznando por encima de la lumbre apagada, dice riéndose con el filo de la mano sobre los ojos:


—Mira Layo, allí va volando un cristiano...





miércoles, 5 de mayo de 2010

Han pasado, ya, dos años, pero aún permanece ese dulce olor a café...
CAR. Gracias por la evocación

lunes, 3 de mayo de 2010

La voz de un ogro.

Ahí está de nuevo, sentado, viendo la televisión tranquilamente sin la menor idea de lo que viene, no hay algo que le avise, que lo ayude a prepararse, pero tal vez sea mejor así, pues eso sólo aumentaría la ansiedad que está apunto de llegar, esa que tantas veces ha sentido y que lo ha dejado más de una vez con el cuerpo trémulo.
Hace tanto tiempo que no tiene esa sensación, pero aquí comienza, escucha aquel sonido que lo compara con la voz de un ogro, nunca ha escuchado a uno, pero la imagina gracias a las descripciones que los cuentos le han hecho. El sonido, ahora convertido en voz de ogro, se hace más fuerte, más intensa, y ahora las distingue, se vuelven nítidas, sí, son palabras que salen como golpes llenos de furia. Pero él, que continúa viendo la televisión, aunque sin poner mayor atención, no encuentra motivos del por qué la voz no deja de exhalar esas palabras, esos gritos. Sabe que no van dirigidos a él, pero eso no evita que tiemble su cuerpo entero, que su corazón se acelere como si fuera a desprenderse del pecho, intenta hablar, amainar aquella lluvia de golpes que surgen de la boca de aquel ogro, pero no puede, ¿quién haría caso a alguien como él?, su voz no es fuerte, y ahora que intenta hablar no consigue más que emitir un sonido tembloroso, quebrantado por la fragilidad que le imponen las lágrimas.
Una nueva voz se escucha al fondo, no sabe quien es, tal vez su imaginación lo lleve a creer que es otro personaje de cuento, pero no lo hace, la angustia no lo deja usar ese recurso. La voz se escucha de nuevo, haciéndose notar entre la del ogro hasta conseguirlo, parece que tranquiliza a aquel monstruo, pero él ya no sabe, esta confundido, angustiado, exaltado, con la ansiedad desborda por todos lados.
Parece que todo termina, ya no se escucha ninguna voz, todo está tranquilo, pero volteo y él aún está frente al televisor, ahora ya ni siquiera la ve, su mira esta perdida, sigue templando como si estuviera en un frío invernal. Lo veo indefenso, tan vulnerable, tan lastimado, las palabras que ahí fueron lanzadas nunca fueron dirigidas a él, pero alcanzaron a tocarlo, a lastimarlo, a golpearlo. Quisiera caminar hasta él, abrazarlo, intentar aliviar las heridas que no se ven, pero que están más presentes que nunca, pero no lo alcanzo, mis pasos, por más rápidos que los dé, no son suficientes para llegar hasta donde él se encuentra y mis brazos sólo quedan extendidos sin poder abrazarlo. Desisto de mi en vano esfuerzo. Y ahora lo único puedo hacer es mirar como aquel niño, asustado, lleno de lágrimas, se queda sentado, solo, sin nadie que lo pueda consolar, justo enfrente de aquel aparato que no hace más que mostrar su indiferencia.

lunes, 26 de abril de 2010

127 palabras inconexas.

Disculpa, gracias, frustración, con, reflexión, muerte, amigos, fiesta, viaje, inicio, libros, melancolía, nosotros, alegría, fotografías, nuevos recuerdos, déjame caer, enojo, duda, música, tensión, sorpresa, lágrimas, ser, grito, abrazo, cervezas, familia, duda, parálisis, Alejandro Sanz, querer, escribir, letras, vulnerabilidad, amistad, deberían ponerse en mi lugar, risa, películas, cine, crítica, sarcasmo, amargura, televisión, facebook, yo, internet, abandono, lectura, sinceridad, plática, Guadalajara, calles, historia, no, escuela, semestre, cumpleaños, resentimiento, volver, pasado, twitter, trabajo, concierto, burla, futuro, noticias, papá, sí, encerrado, mamá, tío, entendimiento, razón, celos, descarga, Lila Downs, extrañar, te quiero, crisis, correo, crónica, apagado, libre, desesperación, pensamiento, carnaval, planes, planes no cumplidos, crecer, caminata, olvido, perfecto, imperfecto, mejora, así, envidia, estar, tu mirada perdida, te vas, tú, sin, amar, qué será de mi, herida, no me entienden, inquieto, expectativa...

127 palabras inconexas que podrían ayudar a detallar las historias que han quedado pendientes durante estos casi cuatro meses de parálisis de escritura de la que he sido víctima y que ha provocado el descuido de este espacio.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Un año más.

Un año más para contar, un año más para recordar, un año más para olvidar, un año más y de nuevo me encuentro aquí, sentado, escribiendo, tratando de resumir en unas cuantas líneas lo que se llevó y lo que dejó este año que termina, pero lo único que consigo es atraer a la melancolía, esa que conozco a la perfección.
Sigo tratando de recordar cada detalle de este año pero son tantos que de seguro olvidaré algunos. Mejor dejaré que ya muera el año, que se deshaga como papel en el agua, como azúcar diluida en café, pues ya dio todo, ya dejó su huella.
¡Hasta siempre, 2009! Y una vez más, gracias por todo.

sábado, 31 de octubre de 2009

Adiós

No di cuenta en que momento llegaste, desperté una mañana y ya estabas ahí, no hubo nada que me avisara, que me advirtiera que estabas aquí. Tal vez por eso me tomó por sorpresa lo que habrías de traer contigo. Ahora sólo queda los recuerdos como los únicos rastros, las únicas evidencias de que tus horas pasaron por aquí.

Agradecerte o reprocharte son las dos opciones que tengo, pero me quedaré con el agradecimiento pues abriste mis ojos, mostraste mis errores, borraste mis miedos y me sacudiste para que reaccionara ante mi descuido.

Ahora ya te consumes con cada segundo que transcurre. Ya sé que volverás pero esta vez estaré prevenido para que no vuelvas a ser una sorpresa más en el camino.


Adiós Octubre.

viernes, 2 de octubre de 2009

¿Y los jóvenes de hoy?

Inteligentes, arriesgados, con una madurez de pensamiento, con sueños, anhelos, metas, ilusiones, claros en sus objetivos, con ganas de cambiar su país y hacerlo mejor, aguerridos, fuertes, así fueron los jóvenes que cayeron fulminados, heridos, amedrentados con las balas de unas armas que trataron de silenciar sus voces. Y ¿dónde quedaron todos esos jóvenes? Muchos de ellos ya no están aquí, sólo su sangre, aunque ya no se pueda ver, quedó como tinta indeleble en una explana que fue testigo de la extinción de su juventud. Algunos otros continúan haciendo sus vidas 'normales' como personas adultas, trabajando como profesores, como lideres de opinión, ¡qué sé yo en cuantas profesiones más! Pero todos marcados por un recuerdo, por una fecha, por un dolor.
¿Y los jóvenes de hoy? ¿Dónde estamos? ¿Qué son de nuestros sueños? ¿Qué metas tenemos? ¿Dónde están nuestras voces? ¿A caso alguien nos ha silenciado como aquéllos que dejaron sus vidas en el cemento? ¡No! Simplemente están perdidas en la mediocridad, en la falta de interés, en los vicios, en la frivolidades de un mundo material. Ya nada nos importa, ya nada nos interesa, no nos importa tener un país mejor, una sociedad mejor. Creemos que una credencial es para poder entrar a un antro, pero no para ejercer nuestra opinión. Creemos que es más importante ser personas bonitas y de buen cuerpo, que personas cultas e inteligentes.

No seamos una generación X, seamos una generación activa, que digamos al mundo lo que creemos, lo que pensamos, lo que sentimos y así construyamos nuestro futuro. Hagamos de aquellos jóvenes del 68, nuestro modelos a seguir, no dejemos que se apague aquel silencio que se hizo más fuerte después los gritos opresores de las armas.



domingo, 27 de septiembre de 2009

En otros años el aviso venía desde un mes antes, pero esta ocasión no fue así, tal vez la escuela no me dio el tiempo, tal vez en está ocasión no fue lo que yo quería, tal vez cada año se hace más difícil cumplir años y ver como el tiempo se pasa sin ser un aliado permanente, pero aun así no deja de ser un día especial. Gracias a todos lo que recordaron este día. Gracias a ti!!
¡¡A iniciar un año más!!